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¡Achis! ¿Es gripe?

Por: Juliana Rocha

Ilustración: Sergio Magalhães

Ilustración: Sergio Magalhães

Dolores en el cuerpo y la cabeza, garganta inflamada, tos, fiebre, coriza… ¿Será gripe? ¿O será un resfrío? Aunque presenten síntomas extremamente parecidos, esas son dos enfermedades diferentes.

El resfrío es una infección leve y suele ser causada por virus pertenecientes a la familia Rhinovirus, que cuenta con más de 100 tipos. Ya la gripe –también conocida como influenza- puede afectar seriamente el organismo gracias a la acción de los virus conocidos como influenza A (FLU A), influenza B (FLU B) e influenza C (FLU C).

Aunque las dos enfermedades pueden llevar a complicaciones como, por ejemplo, inflamaciones en el oído, bronquitis y neumonía, la gripe genera mayor preocupación entre investigadores y profesionales de la salud debido al alto poder de transmisión y mutación de sus agentes infecciosos. O sea, los virus causantes de la gripe consiguen asumir nuevas formas y se desparraman rápidamente entre las personas resultando en epidemias de la enfermedad.

La transmisión de la gripe entre humanos se da por medio de gotas de saliva y otras secreciones de las vías aéreas. Aunque la transmisión de persona a persona sea la más común, también es posible enfermarse a partir del contacto con objetos contaminados como, por ejemplo, cubiertos, pañuelos y teclados de computadora, ya que los virus de la gripe se mantienen viables –con plena capacidad para entrar en un organismo y así reproducirse- en el ambiente por cerca de una hora.

Los virus influenza son virus encapsulados. Esto quiere decir que, además de la membrana celular que envuelve y protege su material genético, ese virus tiene una camada extra de material, una cápsula hecha de grasa. En la superficie de esa cápsula se encuentran dos proteínas: la hemaglutinina y la neuraminidasa. Cada una de esas proteínas presenta varias configuraciones diferentes y sus múltiples combinaciones dan origen a los subtipos o variantes virales.

De los tres tipos causantes de la gripe, el FLU A es aquel con mayor número de combinaciones de los diversos serotipos –las configuraciones- de hemaglutinina y neuraminidasa. Por causa de su gran capacidad de cambiar de forma, o sea, de sufrir mutaciones, el FLU A está asociado a las epidemias de gripe más devastadoras de la historia, las llamadas pandemias.

Cuando lees en los periódicos, por ejemplo, sobre una infección causada por el virus H5N1, estás leyendo sobre una variante del FLU A que tiene en su superficie el serotipo cinco de la proteína hemaglutinina y el serotipo uno de la neuraminidasa. Los científicos conocen, en total, 16 serotipos de hemaglutinina y nueve de neuraminidasa.

Vacunación. Ministerio de Salud.

Vacunación. Ministerio de Salud.

Previniéndose

La vacunación es la principal forma de prevención contra la gripe. Pero es muy difícil producir un inmunizante contra un virus con gran capacidad de mutación. Puedes pensar en la vacuna como una pequeña trampa: al cambiar de forma, el virus consigue escapar a su encaje y no es más capturado.

¿Entonces una persona puede enfermarse incluso habiéndose vacunado? En el caso de la gripe, sí. Aún así la vacunación es importante pues, además de proteger contra los tipos y variantes más comunes, confiere inmunidad relativa en relación con algunas nuevas formas asumidas por el virus.

Son dos los medios por los cuales los virus cambian de forma. La llamada recomposición génica (antigenic shift, en inglés) sucede solamente con el FLU A: por ese proceso, material genético de una variante animal y de una humana se mezclan, habilitando a la variante, hasta entonces sólo capaz de infectar animales, a afectar también a los seres humanos. Ya el desvío génico (antigenic drift, en inglés) sucede en los tres tipos de virus causantes de la gripe: un error durante la multiplicación del virus dentro de las células resulta en la alteración de alguno de sus aminoácidos –cadenas de moléculas que forman las proteínas. Aunque es posible, no es común que las alteraciones provocadas por medio del desvío génico lleven al virus a cruzar la barrera entre las especies. Al contrario de las alteraciones provocadas por la recomposición génica, las alteraciones surgidas a partir del desvío génico suelen ser pequeñas.

Inmunidad relativa es justamente la resistencia que el organismo desarrolla a los virus que cambian de forma por medio del desvío génico. O sea, aunque no quedan totalmente presos en la trampa, los virus mutantes están limitados en sus movimientos por la vacuna. ¿El resultado? Cuando surge, la infección es siempre más suave de lo que sería si no se hubiese tomado la vacuna.

Buscando aumentar la eficacia de las vacunas contra la gripe, los investigadores también las actualizan todos los años. Hoy en día, las vacunas incluyen variantes H1N1 y H3N2 del FLU A y el FLU B –actuales virus en circulación en el mundo.

En Brasil, anualmente se organiza una campaña nacional de vacunación contra la gripe dirigida especialmente a los mayores de 60 años. ¿Sabes por qué los ancianos son el foco de esas campañas? Porque son ellos los que tienen más facilidad para desarrollar complicaciones asociadas a la gripe: el sistema de defensa del organismo pierde su vitalidad conforme envejecemos, quedando más débil para combatir las infecciones.

Personas con enfermedades crónicas del corazón, del pulmón, de los riñones y portadores de HIV/Aids también deben vacunarse, pues presentan el sistema inmunológico fragilizado y una gripe podría empeorar su estado de salud. Niños de hasta dos años también, ya que las defensas del organismo aún no están completamente formadas a esa edad.

En períodos de epidemia, algunos cuidados simples como evitar aglomeraciones y aislar a los enfermos también ayudan a prevenir el contagio y a contener el brote de gripe.

Cuidando de los enfermos

Para el tratamiento de los enfermos existen dos tipos de remedios: los bloqueadores de canal y los inhibidores de neuraminidasa.

Virus en las celulas de la sangre. Monika Barth/IOC.

Virus en las celulas de la sangre. Monika Barth/IOC.

Cuando el virus entra en nuestro organismo, las células del sistema inmunológico lo comen para evitar que cause algún daño a nuestra salud. Para comer al virus, las células de defensa lo engloban en una estructura llamada lisosoma o vacuola digestiva. Sólo que, al intentar digerirlo, terminan permitiendo que su material genético alcance el interior celular y, una vez que eso sucede, la célula pasa a ser comandada por el virus, funcionando como una fábrica de nuevas unidades.

Los bloqueadores de canal actúan justamente en el momento en que el virus está preso en el lisosoma, impidiendo que éste se deshaga liberando el genoma viral y dando inicio a la infección.

Los inhibidores de neuraminidasa funcionan, al contrario, al final del proceso. Una vez que la célula se ha transformado en una pequeña fábrica de virus, los inhibidores impiden que ella libere nuevas unidades. O sea, los inhibidores de neuraminidasa impiden que el virus se desparrame por nuestro organismo. Los inhibidores son remedios más modernos que los bloqueadores de canal y no provocan tanto la aparición de virus resistentes.

Además de los bloqueadores de canal y de los inhibidores de neuraminidasa, remedios que alivian los síntomas de la gripe como, por ejemplo, analgésicos para los dolores del cuerpo y de cabeza también pueden ser prescriptos por el médico para el tratamiento de los enfermos.

Consulta también:

Agradecimientos: Fernando Motta, virólogo en el laboratorio de Enfermedades Respiratorias y Sarampión de el Instituto Oswaldo Cruz (IOC / Fiocruz)

Fuentes de información:

STRAUSS, James H. STRAUSS, Ellen G. Viruses and Human Diseases. San Diego: Academic Press, 2002.

Influenza – Centers for Disease Control and Prevention (CDC)

Influenza Overview – World Health Organization (WHO)

The Influenza Pandemic of 1918 – Stanford University

BirdLife Statement on Avian Influenza – BirdLife Internacional

Portal da Saúde – Ministério da Saúde

Pandemia da Gripe Aviária em Humanos – Ministério da Saúde

Centro Nacional de Pesquisa para Conservação das Aves Silvestres – CEMAVE

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