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¿Por qué el cielo es azul?

Por: Juliana Rocha

A través de la ventana mira el cielo: ¿cuál es su color ahora? Mirando desde la superficie de la Tierra, el cielo asume colores diferentes dependiendo de la hora. Si es de día, exhibe un color azul; si está finalizando la tarde, gana tonos rojizos; si es de noche, se pone negro.

Si ya has visto fotografías del espacio, te has dado cuenta que los astronautas ven el cielo siempre bien oscuro. Entonces, ¿por qué aquí abajo nosotros conseguimos ver tonos azules, naranjas y rojos? ¿Ya te has puesto a pensar por qué ocurre eso?

¡Todo eso ocurre gracias a la forma como la luz se irradia por la atmósfera! Puede parecer extraño, pero la luz es una forma de energía que atraviesa el espacio como una onda. Eso mismo: ¡una onda! Sólo que una onda bien pequeñita: para encontrar el largo de una onda de luz solar, por ejemplo, precisaríamos dividir un milímetro en mil partes iguales.

El dicho popular de que tamaño no es documento no vale para la luz. ¿Sabes por qué? Pues el tamaño de esta onda descripta por esta forma de energía determina justamente el color que tiene. Las ondas pequeñitas son azules; las ondas más largas son rojas.

¿Ya has hecho algún experimento con un prisma? El prisma es un objeto de vidrio o de cristal usado para descomponer la luz solar. Seguramente ya has oído decir que la luz blanca es la unión de todos los colores, ¿no es verdad? Pues la luz solar es blanca justamente por estar formada por ondas de diferentes tamaños. Con la ayuda de un prisma conseguimos ver los haces coloridos que la forman.

Cuando la luz solar llega a la Tierra, encuentra un obstáculo: la atmósfera, o sea, la gran masa de aire que envuelve el planeta. Al chocar en las moléculas de aire, las ondas de diferentes tamaños (¡y colores!) comienzan a irradiarse cada una de una forma. Las ondas de menor largo se irradian con más facilidad. Y, ¿cuál es el color de la menor onda de luz? Exactamente: ¡azul!

Este mecanismo también explica las variaciones de color en el cielo. Además de las moléculas de aire, están suspendidas en la atmósfera partículas de polvo. Cuando esas partículas son menores que las ondas, provocan una irradiación aún mayor de la luz. Las ondas de color azul se irradian tanto que terminan diluyéndose, permitiendo así que veamos ondas más largas como las rojas o amarillas.

Fuentes de información:

Física à distância – Instituto de Física/UFRJ

http://www.if.ufrj.br/teaching/phys2.html

 

Ciência Hoje das Crianças – Por quês?

http://cienciahoje.uol.com.br/controlPanel/materia/view/3406

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