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Agua de todos los días

Por: Daniele Souza

Te bañas, usas jabón, shampoo. Cepillas tus dientes y usas crema dental. Haces el café por la mañana y lavas los platos con detergente. ¿Y qué sucede con esa agua? No es simplemente agua. Está mezclada con substancias químicas utilizadas cotidianamente.

Todo eso genera lo que se llama de efluente. Un residuo que va hacia una red cloacal y hacia un sistema de tratamiento. Pero, a veces, ese efluente va directamente hacia un afluente acuático y alcanza un río, un lago.

¿Quién nunca pasó por una fosa abierta? Lo que llamamos de “zanjón” no es nada más que un pequeño río, antes limpio, que después de recibir aguas servidas, recibe el nombre de “cloaca a cielo abierto”. Y esos detritos pueden alcanzar un lago y, consecuentemente, una playa, aún más en ciudades del litoral como Río de Janeiro.

El agua sale ‘limpita’ de la canilla. ¿Ya has pensado en ello? ¿Cómo esta agua llega así hasta nosotros? Toda agua tratada tiene un gran costo. Cada vez que desperdiciamos agua, o utilizamos productos químicos contaminantes en exceso, mas se vuelve cara la descontaminación y el retorno de esa agua limpia que recibimos en la canilla.

Cataratas del Iguazú. Foto: Reinhard Jahn/Wikipedia

Cataratas del Iguazú. Foto: Reinhard Jahn/Wikipedia

‘Ah, pero Brasil es un país rico en agua’. Sí, a pesar de las diferencias regionales, Brasil posee la Región Amazónica, que es uno de los más grandes reservorios de agua fluvial. Además de un reservorio subterráneo inmenso llamado Acuífero Guaraní.

Sin embargo, el agua no es infinita. ¿Has oído hablar del Ciclo del Agua? Llueve, evapora, llueve nuevamente, formando las nacientes acuáticas. Cuando llueve, el agua se infiltra en el suelo, encuentra una camada de suelo donde se acumula, formando una napa freática, agua subterránea. Por diferencia de suelo o de profundidad, esta agua aflora en algún momento, comenzando una naciente, un pequeño río que tendrá su propio camino y puede volverse un gran río.

‘Ah, pero ya soy cuidadoso con el shampoo, la pasta dental y el detergente, ¿qué más puedo hacer?’ Mucho. Existe agua en todo lo que nos rodea, aunque no lo sepamos. Varios materiales utilizan agua en su fabricación, incluso la ropa. Al fabricar ropa, se utiliza agua en el proceso de producción, principalmente en el teñido.

Alimentos, bebidas, producción de automóviles, lámparas y ¡hasta el papel! Para conseguir un papel blanquito, se utilizan grandes volúmenes de agua con productos químicos. Una hoja de papel blanco consume cerca de medio litro de agua. Por lo tanto, al garabatear una hoja de papel y tirarla, estás desperdiciando agua, además de la energía utilizada para la producción de esta hoja y de la celulosa, que viene de la madera.

Cuanto mas sucia esté el agua captada por una estación de tratamiento, más dinero se gasta con la descontaminación. Cada vez que se desperdicia agua, se está desperdiciando no sólo un recurso hídrico, sino también un recurso financiero.

Entonces, cuando abras la canilla, recuerda que el agua tiene un costo. Que los productos de higiene y limpieza que utilizas en tu casa, en la escuela, en el edificio, deben ir para un sistema de tratamiento, aunque no siempre eso sucede. Pueden estar yendo directamente hacia un río, que puede estar sirviendo de fuente de agua para otras ciudades. Utiliza conscientemente los recursos naturales, recordando que no siempre son renovables y serán necesarios para otras personas en el futuro.

Consulta también: ¿De dónde viene el agua?

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